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Wednesday, January 25, 2012

El Derecho a la Vida

El Papa Benedicto XVI, para conmemorar el 63° aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos declaró en su mensaje  del Angelus, “recordamos que el primero de ellos es el derecho a la vida" [1] La defensa de la vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte natural está en el corazón de la enseñanza social católica. Em la creciente cultura de un relativismo moral "conciencia individual está resultando cada vez más difícil distinguir entre el bien y el mal en lo referente al valor fundamental de la vida humana,” [2] por lo que es aún más urgente proclamar la santidad y dignidad de la vida humana en la formación de la conciencia.

Las palabras empleadas tradicionalmente para una cultura de la vida ahora se manifiestan en una cultura de la muerte. En esta cultura, vocablos, como " muerte, aniquilar, matar, destruir y exterminar"  convenientemente se evitan. El aborto es ahora etiquetado como la terminación de un embarazo; el derecho al aborto se identifica ahora como el cuidado de la salud para las mujeres; la eutanasia es considerada como un acto de compasión, la destrucción de embriones humanos se sustituye con la prevención de enfermedades; lo vulnerable y débil pierde su estatus  y los derechos como seres humanos debido a que interfieren con una "sociedad en plena producción y perfección." La expresión "calidad de vida" ha perdido su significado como vivir plenamente como ser humano ante Dios y ante los demás. Ahora se define como la felicidad de la eliminación deliberada de un niño por nacer, los discapacitados físicos /discapacitados mentales y los ancianos.[3] Si alguien habla sobre el carácter único y el valor de la vida humana, él/ella es considerado como un racista. La vida humana y la vida biológica de los animales, y plantas están en pie de igualdad. Al evitar las palabras, como la muerte y la destrucción y sustituirlas por el cuidado de salud y/o compasión, las palabras pueden crear una buena idea, sencilla, atractiva y persuasiva a la conciencia para descartar la dignidad y el valor del ser humano. El uso del lenguaje reservado para el bien y el bienestar del desarrollo humano se ha redefinido en un lenguaje que justifica el mal. [4]


Fundamentalmente, la enseñanza católica social desde el principio se basa en la vida, la dignidad y el valor de cada ser humano creado a imagen y semejanza de Dios. Este es el corazón del mensaje evangélico. Jesús abrazó a toda la humanidad como hermanos y hermanas. Todos somos hijos e hijas de Dios, unidos en una civilización del amor. Fue Jesús quien se acercó a los marginados, los vulnerables, los enfermos, y a los que se les niegan sus derechos y libertades como seres humanos.

El respeto a la dignidad y el valor de todos los seres humanos desde el momento de la concepción hasta la muerte natural es un reto para nuestra comunidad humana. El derecho a la vida es el primero de todos los derechos humanos. Todos los demás derechos humanos se derivan de esta verdad esencial. Cuando creemos esto, entonces seremos capaces de formar las conciencias de acuerdo con la voluntad de Cristo y actuar en consecuencia. De esta manera  la comunidad humana puede ser una comunidad de vida y de por vida. 

Durante este nuevo año 2012, vamos a estar unidos en la oración para que tengamos el valor de defender la vida y ser testigos del amor misericordioso de Dios, especialmente para aquellos que son más vulnerables. Dios los bendiga. –Hermano Warren Perrotto, MSC
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[1] December 11, 2011, htttp://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/angelus/2011/documents/hf_ben-xvi-ang_2011211_en.html.
[2] Kevin E. McKena, A Concise Guide to Catholic Social Teaching, Notre Dame: Ave Maria Press, 2002, p. 26.
[3] Cf. Brennan, William, Confronting the Language Empowering the Culture of Death, Miami: Sapientia Press of Ave Maria University, 2008, p. 91.
[4] United States Catholic Conference of Catholic Bishops (USCCB), Living the Gospel of Life: A Challenge to American Catholics, Washington: USCCB, 1998, no. 10.

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